La
contraportadaUn
joven judío vienés, prisionero durante tres años, vuelve a casa
una vez liberado, al término de la Primera Guerra Mundial. Aún en
tierra extranjera, en una de sus paradas se hospedará en el Hotel
Savoy, escenario suspendido en una atmósfera desconcertante e
ilusoria, donde iniciará—fruto de la «convivencia» con los
distintos ocupantes del hotel—su particular aprendizaje de la vida.
Irónico, crítico, conciso y equilibradamente poético, Joseph Roth
nos adentra en la vida bulliciosa de este particular hotel como un
apicultor experto en un enjambre convulsionado.
Mi
opinión
Hoy
os traigo la reseña de un libro y
un autor que tenía ganas de descubrir. Un libro ambientado en el
conocido como periodo de entreguerras.
Gabriel
Dan ha sido prisionero de guerra, ha estado en Siberia, trabajando
como obrero y jornalero. Después de cinco años vuelve a estar a las
puertas de Europa. Quiere conseguir algo de dinero para viajar al
oeste mientras se quedará en el Hotel Savoy, un edificio
deslumbrante con escudo heráldico, portero y siete plantas. A él le
dan una de las habitaciones más baratas en el sexto piso. No lleva
equipaje solo una humilde camisa pero se siente pletórico con la
nueva vida que le
espera.
Poco
a poco el ambiente del lugar acabará
por conquistarlo
y permanecerá más tiempo del que pensaba.
Allí
conocerá a una bailarina llamada Stasia, a un payaso Santschin,
a Abel Glanz que se dedica a cambiar dinero, a un excompañero
Zwonimir y a Henry Bloomfield un magnate al que todos esperan en el
Hotel Savoy, un lugar donde todo el mundo se da cita. No solo los
adinerados también la gente pobre y devastada que intenta escapar de
aquella ciudad como puede. Trapicheando, robando o buscando alguien
con dinero al que agarrarse, cualquier medio es válido para salir de
allí.
Joseph
Roth
no se recrea en la miseria que deja a su paso la guerra pero la
retrata
a la perfección a través de una prosa sencilla
y precisa con pocos
detalles
y momentos
poéticos
realmente brillantes como cuando habla de aquella ciudad sin nombre.
La
esmerada descripción del hotel y la precisión a la hora de definir
los personajes con pocos trazos han conseguido trasladarme a aquel
epicentro de todo donde la ostentación y la pobreza conviven.
Este
es uno de los clásicos que me quedó pendiente del año pasado. Un
libro que nos recuerda que por más penurias que pasemos los seres
humanos, la vida sigue.
Un
saludo y buenas lecturas.
El
autor
Joseph
Roth (Brody, 1894 – París, 1939). La amarga experiencia del
derrumbamiento del mundo de los Habsburgo y sus consecuencias
psicológicas, así como la obligada marcha de los judíos de Europa
central hacia Occidente, fueron desde el inicio los temas centrales
en su obra. En 1933 emigró a Francia, donde murió. Desde entonces
es considerado, con creciente unanimidad, como uno de los mayores
talentos de nuestro tiempo.