Como
ya dije en la entrada anterior vuelvo para contaros como me ha ido por la Feria del
Libro.
Como el
año pasado pude ir muy poco tenía muchas ganas de recorrer las casetas
de las librerías, de curiosear las ofertas y novedades, de ver a los autores
presentando sus nuevos libros etc … A modo de resumen para mí ha sido una feria
muy completa, con muchas actividades y con más público del que esperaba con la
crisis.
Del
programa de actividades he podido asistir a dos charlas una en torno a la
novela andalusí y otra sobre literatura histórica las dos muy interesantes.
Aunque lo que sin duda recordaré de esta feria serán tanto la charla de Caballero Bonald como la presentación
del último libro de Almudena Grandes
¡Adiós, Martínez! con Antonio Rodríguez Almodóvar como
presentador las dos se me hicieron cortas.
Me
ha faltado hacer alguna de las rutas que proponía la organización (a ver si
puedo el año que viene), conseguir alguna que otra firma más ya que las colas y
el calor me echaron para atrás y hacer mejores fotos porque han salido un poco chungas jeje.
En
cuanto a los libros que me he traído estoy contentísima ya que he podido quitar
algunos de mi lista “interminable”
como La librería ambulante o El lector
de Julio Verne además he descubierto algunos interesantes.
Os
dejo las fotos de los nuevos fichajes, argumentos y marcapáginas nuevos incluidos
a ver que os parecen. Un beso y buenas lecturas.
LA LIBRERÍA AMBULANTE – Christopher
Morley
Prepárese
para entrar en un mundo único y lleno de encanto, donde el tiempo se ha
detenido: estamos en la segunda década del siglo XX, en unos Estados Unidos
todavía rurales y de paisajes idílicos, donde conviven los viejos carromatos y
los novísimos automóviles; Roger Mifflin, un librero ambulante que desea
regresar a Brooklyn para redactar sus memorias, vende su singular librería
sobre ruedas (junto a su yegua y su perro) a la ya madura señorita Helen
McGill, quien decide, harta de la monotonía de su vida, lanzarse a la aventura
y recorrer mundo. A partir de ese momento se sucederán los encuentros y los
desencuentros, y las más divertidas peripecias se darán la mano con las grandes
enseñanzas que proporcionan libros y librero. Desde que este clásico de la literatura
norteamericana se publicara en 1917 han sido muchos los lectores seducidos por
su poder evocador, por el reconfortante humor que destila y, cómo no, por su
atención a los pequeños detalles: estas páginas huelen a las hogazas de pan
recién sacadas del horno; en ellas se siente el viento de otoño en los
abedules.
La asesina de los ojos bondadosos –
Felisa Moreno Ortega
A
través de un viaje iniciático por Jaén, la protagonista de esta historia,
Raquel, una periodista de investigación, reconstruye los hechos que llevaron a
la cárcel y al manicomio a Severina, una mujer serena y profunda que, sin
embargo, fue acusada de cometer un crimen atroz.
Lo
que descubre la periodista acerca de esta mujer, de misteriosos rasgos mestizos
aindiados, compone el núcleo narrativo de una novela que seduce al lector
página a página.
Escrita
con una delicada sensibilidad, bebe directamente del género negro.
Con
una narración ágil, al tiempo que profunda y reflexiva, Felisa nos adentra en
el mundo de dos mujeres marcadas por la culpa.
Así
como en un proceso de introspección personal que permite a Raquel asumir su
pasado.
Este
es el enlace de la editorial por si os queréis hacer con él.
En una pensión alemana - Katherine
Mansfield
En
una pensión alemana es su primer libro, y aunque pasara casi
desapercibido en su momento, encontramos ya en él a una narradora dueña de un
mundo y un estilo, aunque no sean exactamente los de su temprana madurez.
Cuentos directos y punzantes, sarcásticos e incluso hirientes, aunque también
llenos de una recóndita ternura en los que se nos muestran con todas sus
irisaciones, sutilezas y matices la contradictoria naturaleza del género
humano.
Este
es el enlace a la página de la editorial.
El lector de Julio Verne - Almudena
Grandes
Nino,
hijo de guardia civil, tiene nueve años, vive en la casa cuartel de un pueblo
de la Sierra Sur de Jaén, y nunca podrá olvidar el verano de 1947. Pepe el
Portugués, el forastero misterioso, fascinante, que acaba de instalarse en un
molino apartado, se convierte en su amigo y su modelo, el hombre en el que le
gustaría convertirse alguna vez. Mientras pasan juntos las tardes a la orilla
del río, Nino se jurará a sí mismo que nunca será guardia civil como su padre,
y comenzará a recibir clases de mecanografía en el cortijo de las Rubias, donde
una familia de mujeres solas, viudas y huérfanas, resiste en la frontera entre
el monte y el llano. Mientras descubre un mundo nuevo gracias a las novelas de
aventuras que le convertirán en otra persona, Nino comprende una verdad que
nadie había querido contarle. En la Sierra Sur se está librando una guerra,
pero los enemigos de su padre no son los suyos. Tras ese verano, empezará a
mirar con otros ojos a los guerrilleros liderados por Cencerro, y a entender
por qué su padre quiere que aprenda mecanografía.

