Mes nuevo y lecturas nuevas. Estos días me pasé por la biblioteca para ver las novedades. No quería entretenerme mucho, así que cuando vi que estaban disponibles los últimos de Luis Landero, Cristina Fernández Cubas y el de Corina Oproae que había visto en uno de los programas de Un país para leerlo, dejé de buscar.
El primero que he leído ha sido precisamente el de la autora rumana. Me ha encantado la historia de la niña protagonista y la forma de escribir de Oproae, intentaré hacerle una reseña estos días. Ahora estoy con los cuentos de Fernández Cubas. Voy más o menos por la mitad, tienen un halo de misterio que me está gustando. Cuando los termine me estrenaré con Landero, un escritor que todavía no he leído y que tengo ganas de descubrir con su nuevo libro.
Os dejo las sinopsis para que los conozcáis.
La casa limón – Corina Oproae
Refugiada bajo la mesa y rodeada de libros en el comedor familiar, la niña protagonista de esta historia piensa que ha provocado la enfermedad de su padre sin querer. Él le había prometido que la libraría de cualquier dolor, porque conoce la magia de apropiárselos, y ella, que ha sufrido la picadura de una abeja en la nuca, cree que ha cumplido su promesa. Ahora el padre está convaleciente con sus tíos, porque la madre, que trabaja todo el día en el hospital, no puede cuidarlo, y la niña seguirá esperando noticias de él, incluso durante el verano que pasa con sus abuelos, en una Transilvania rural en la que perviven supersticiones y costumbres ancestrales. Tal vez todo se torció cuando la familia tuvo que trasladarse al nuevo bloque de viviendas y abandonar su casa limón. Entre restricciones y delaciones a la infame Securitate, ignoran que se acerca el fin de la dictadura en la Rumanía de los años ochenta.
Lo
que no se ve - Cristina Fernández Cubas
Dos hermanas ya ancianas juegan a representar su película favorita de juventud: una cinta inquietante. Dos adolescentes, compañeras de clase, se descubren crudamente con otra mirada el día de fin de curso. Una mujer evoca, muchos años después, la fiesta en que sus amigos universitarios se atrevieron a invocar al Otro, una tarde que cambió para siempre sus vidas. ¿Puede producirse entre humanos una interacción semejante a la que se da entre algunas plantas…? En una ciudad italiana, a la que ha viajado para acompañar a su pareja, un hombre accede a la zona en obras de la catedral donde recibirá un mandato con consecuencias imprevistas. Una mujer cruza acalorada la calzada atestada de coches y, tras un conato de desvanecimiento, repara en una curiosa tienda nueva en el barrio. Con un magistral uso de la psicología e introduciendo sutiles perturbaciones en la experiencia cotidiana, las historias de Lo que no se ve rozan a menudo lo inexplicable, lo terrorífico, pero también lo no dicho, lo que intuimos y no sabemos expresar, o lo que inesperadamente nos cambia y no olvidaremos ya nunca.
Coloquio
de invierno – Luis Landero
Siete personajes se quedan atrapados en un hotel rural durante la tormenta de nieve Filomena. Sin cobertura ni conexiones, pero sí con víveres, deciden animar la espera contándose historias, y de ese diálogo, al que se suman los dos hosteleros, saldrán anécdotas que ocuparán ritualmente cada sobremesa, y que no solo les permitirán conocerse entre sí, sino también debatir y aprender de las vidas de los otros. Con el dominio magistral del relato oral de un autor como Landero, las historias que se cuentan estos desconocidos pronto se convierten en confesiones de sus peripecias vitales hechas al calor del momento, en narraciones de algunas experiencias que les han marcado de por vida y que se suceden y entrelazan con auténtica intriga y emoción. Homenaje a las novelas dialogadas clásicas, pequeño Decamerón de nuestros días y sucesión cervantina de relatos ejemplares, Coloquio de invierno es una delicia literaria de principio a fin, un nuevo regalo de un escritor que ha afianzado libro a libro su condición de clásico contemporáneo.
Y vosotros, ¿cómo empezáis la semana?
