Un
niño escapado de casa escucha, agazapado en el fondo de su escondrijo, los
gritos de los hombres que lo buscan. Cuando la partida pasa, lo que queda ante
él es una llanura infinita y árida que deberá atravesar si quiere alejarse
definitivamente de aquello que le ha hecho huir. Una noche, sus pasos se cruzan
con los de un viejo cabrero y, a partir de ese momento, ya nada será igual para
ninguno de los dos. Intemperie narra la huida de un niño a través de un país
castigado por la sequía y gobernado por la violencia. Un mundo cerrado, sin
nombres ni fechas, en el que la moral ha escapado por el mismo sumidero por el
que se ha ido el agua.
Mi opinión
La
reseña de hoy la protagoniza un libro que dejé aparcado en la estantería
esperando a que pasara un poco el aluvión de reconocimientos que tuvo cuando se
publicó. Una historia que nos cuenta la lucha del protagonista por resistir
en un entorno hostil.
Un
niño huye de su casa, alguien le persigue. Para evitar ser visto se mantiene
escondido durante el día y camina por la noche evitando los senderos. En su
camino se cruza con un pastor de cabras junto a quien comprenderá lo difícil que
es la vida en la llanura.
A
lo largo de la novela acompañaremos a este niño en su huida por una tierra seca y árida bajo un sol abrasador
donde las condiciones de vida son
extremas y muchos pueblos han quedado abandonados. Junto a él, un viejo
cabrero de pocas palabras le ayudará a sobrevivir en ese difícil escenario.
Intemperie
me ha parecido una de esas historias
únicas que se dan cada cierto tiempo donde destaca la forma de narrar empleada por Jesús Carrasco abundante en palabras propias del ambiente rural y
escasa en diálogos. También sobresale su fantástica ambientación, llena de descripciones y detalles, que hace que comprendamos como era la vida
cuando se dependía de la tierra y de los animales para subsistir.
Como
decía antes el autor da muchos detalles de
la llanura donde transcurre la historia en cambio no aporta mucha información sobre los personajes, aunque se
puede interpretar yo he echado en falta algunos, como la edad del niño.
A
pesar de estos peros he disfrutado de una lectura que recuerda a los clásicos. Un
libro en el que la dureza del paisaje y
de los personajes nos acompañara hasta el final. Un saludo y buenas
lecturas.
El autor
Jesús
Carrasco nació en Badajoz en 1972 y en 2005 se trasladó a Sevilla, donde reside
en la actualidad. Desde 1996 trabaja como redactor publicitario, actividad que
compagina con la escritura. Intemperie le ha consagrado como uno de los debuts
más deslumbrantes del panorama literario internacional. La novela, que ha
tenido una entusiasta acogida en las mejores editoriales extranjeras antes incluso
de su publicación en España, se editará en trece países.
