La contraportada
La
importancia de llamarse Ernesto se entrenó en 1895, con un subtítulo
clarificador: “comedia banal para gente muy seria” toda la obra es un gran
juego de acciones y lenguaje, aprovechando los dobles sentidos de las palabras
y las significaciones sociales de los términos, la puesta fue todo un éxito que
se vio empañado por el escándalo propio
de una sociedad puritana y cruel, deseosa de ver caer al hombre que se había
atrevido a cuestionar las bases y principios de esa misma sociedad.
Mi opinión
Os
traigo la que posiblemente sea la última reseña del año, porque con las demás
ando retrasadilla, este libro estaba en la estantería desde el verano pasado pero no es
una novela sino una obra de teatro con el curioso subtítulo de Comedia trivial para gente sería un
clásico de Oscar Wilde La importancia de
llamarse Ernesto.
El
primer acto nos sitúa al oeste de Londres en la calle Half-Moon donde Algernon Moncrieff está esperando la visita de su tía Augusta y de
su prima Gwendolen en el salón de su piso cuando aparece sin invitarlo su amigo Ernesto. Ernesto se muestra
encantado con la visita ya que está
enamorado en secreto de su prima Gwendolen
y piensa quedarse. Algernon le dice
que duda mucho que termine casándose con su prima ya que ni su tía ni él están de acuerdo con esa relación. Ernesto le pide que
le explique por qué a lo que este responde que ha encontrado algo de su
propiedad donde hay una inscripción de una tal Cecilia este hallazgo le hace
pensar que oculta algo entonces Ernesto
le cuenta el suceso de la pitillera y cuál
es su verdadero nombre. A este malentendido le sucederán situaciones de lo
más alocadas que los protagonistas aunque lo intenten no podrán controlar.
Esta
obra es una divertida comedia de enredo
donde los dos personajes principales inventan
una doble vida que utilizan, entre otras cosas, como excusa para poder
faltar a los diversos compromisos sociales además con esta artimaña aparentan ser personas honestas y formales a
los ojos de la gente.
Oscar Wilde
pone en evidencia las falsas apariencias
y las rígidas costumbres de la
sociedad inglesa de la época con un
sentido del humor único y unos diálogos
memorables por su ironía e ingenio.
Además este libro incluye algunos términos curiosos como el título original de la obra The
importance of being Earnest Ernesto
se pronuncia igual que earnest en
inglés que significa formal, el
apellido de uno de los protagonistas Worthing
(relacionado con el autor) o las palabras bunburysta
y Bunbury que no os voy a decir que
significan pero que tienen su importancia en la historia.
Tenía
ganas de repetir con este autor desde que leí El retrato de Dorian Gray y después de lo mucho que he disfrutado
con la lectura de este libro seguro que en un futuro no muy lejano volveré a
leer a Oscar Wilde. Un saludo y
buenas lecturas.
El autor
Oscar Fingal O'Flahertie Wills
Wilde (Dublín,
Irlanda, entonces perteneciente al Reino Unido, 16 de octubre de 1854 - París,
Francia, 30 de noviembre de 1900) fue un escritor, poeta y dramaturgo irlandés.
Wilde
es considerado uno de los dramaturgos más destacados del Londres victoriano
tardío; además, fue una celebridad de la época debido a su gran y aguzado
ingenio. Hoy en día, es recordado por sus epigramas, sus obras de teatro y la
tragedia de su encarcelamiento, seguida de su temprana muerte.
Hijo de exitosos intelectuales de Dublín, mostró su inteligencia desde edad temprana al adquirir fluidez en el francés y el alemán. En Oxford estudió en el curso de clásicos dio pruebas de ser un prominente clasicista, primero en Dublín y luego en Oxford guiado por dos de sus tutores, Walter Pater y John Ruskin, se dio a conocer por su implicación en la creciente filosofía del esteticismo. También exploró profundamente el catolicismo −religión a la que se convirtió en su lecho de muerte−. Tras su paso por la universidad se trasladó a Londres, donde se movió en los círculos culturales y sociales de moda.
Como
un portavoz del esteticismo realizó varias actividades literarias; publicó un
libro de poemas, dio conferencias en Estados Unidos y Canadá sobre el
Renacimiento inglés y después regresó a Londres, donde trabajó prolíficamente como
periodista. Conocido por su ingenio mordaz, su vestir extravagante y su
brillante conversación, Wilde se convirtió en una de las mayores personalidades
de su tiempo.
En la década de 1890 refinó sus ideas sobre la supremacía del arte en una serie de diálogos y ensayos, e incorporó temas de decadencia, duplicidad y belleza en su única novela El retrato de Dorian Gray. La oportunidad para desarrollar con precisión detalles estéticos y combinarlos con temas sociales le indujo a escribir teatro. En París, escribió Salomé en francés, pero su representación fue prohibida debido a que en la obra aparecían personajes bíblicos. Imperturbable, produjo cuatro comedias de sociedad a principios de la década de 1890, convirtiéndose en uno de los más exitosos dramaturgos del Londres victoriano tardío.
En el apogeo de su fama y éxito, mientras su obra maestra, La importancia de llamarse Ernesto seguía representándose en el escenario, Wilde demandó al padre de su amante por difamación. Después de una serie de juicios fue declarado culpable de indecencia grave, encarcelado por dos años y obligado a realizar trabajos forzados. En prisión escribió De Profundis una larga carta que describe el viaje espiritual que experimentó luego de sus juicios un contrapunto oscuro a su anterior filosofía hedonista. Tras su liberación partió inmediatamente a Francia donde escribió su última obra La balada de la cárcel de Reading un poema en conmemoración a los duros ritmos de la vida carcelaria. Murió indigente en París, a la edad de cuarenta y seis años.

