La
Contraportada
Mi
opinión
Para ser sincera nunca
había leído nada de Dickens cuando era pequeña si recuerdo haber visto alguna
película de dibujos animados de Oliver Twist o de Cuento de Navidad. Me acerqué
a este autor gracias al Reto Dickens que pude seguir, si no
recuerdo mal, en el blog de Margari y en el de Kayena. Además como este año se
celebran los 200 años de su nacimiento en todas las librerías hay ediciones
especiales de sus obras más famosas entre ellas esta recopilación de relatos de
fantasmas. Tengo que decir que yo he leido la edición de Circulo de Lectores
que tiene una portada distinta más oscura y no se si cambia algo más.
Además de contarnos en
sus novelas las dificultades de la gente humilde y pobre durante la época victoriana,
le interesaba lo que hoy llamamos fenómenos paranormales de hecho en una de sus
obras más conocidas Cuento de Navidad ya aparecen fantasmas. Estas trece historias de fantasmas han sido
recopiladas de las publicaciones donde Dickens escribía artículos o relatos
habitualmente.
El primer cuento tiene
el mismo título del libro Para leer al anochecer que comienza
con cinco guías que están sentados a un banco y empiezan a contar historias
donde pasan cosas extrañas. En el segundo El guardavías se encuentra
atormentado por unas visiones. El tercero El juicio por asesinato (este es de
los relatos que más me ha gustado) aquí el protagonista tiene visiones de un
asesinato. En La casa encantada se intenta demostrar que una casa abandonada
no se encuentra encantada, en El fantasma en la habitación de la desposada
se cuenta la trágica historia de una joven, en El letrado y el fantasma (este
relato aunque es muy corto es de los mejores) un espíritu mantiene una
conversación con un letrado. En Fantasmas de Navidad en una vieja
mansión todo parece dispuesto para que se manifieste un espíritu, en Cuatro
historias de fantasmas un retratista tiene una aparición, en la segunda
hay un pacto entre hermanos, en la tercera historia hay sueños premonitorios y
en la cuarta tenemos hombrecillos misteriosos. Después en Pálpitos confirmados
parece el propio autor quien nos cuenta tres experiencias fantasmales, en La
visita del señor testador aquí el personaje recibe una extraña visita
que le reclama algo que es suyo, en La historia del retratista se cuenta
otra versión de la historia, en El capitán asesino y el pacto con el diablo el
autor rememora historias de miedo que le contaba su niñera y por último El
niño que soñó con una estrella que cuenta la historia de unos hermanos
que miraban las estrellas.
Aunque parecen las
típicas historias góticas, Dickens nos cuenta a su estilo con ironía, elegancia
y a veces dramatismo sucesos macabros o visiones terribles que combina con
espíritus que asisten a cenas, fantasmas educados y aristócratas sin otra cosa
que hacer que viajar.
A mí me han encantado
estos cuentos de fantasmas donde en menos de 300 páginas viajamos a la época
victoriana. De ellas destacaría El guardavías, El juicio por asesinato, El
letrado y el fantasma y El capitán asesino y el pacto con el diablo.
Recomiendo este libro y pienso repetir con Dickens.
Por último un consejo prueba
a leer estos cuentos cuando los días son grises, llueve todo el tiempo y el viento
se cuela por las ventanas con este ambiente tan favorable lo raro sería que no apareciese
un fantasma en cualquier momento. Buenas lecturas.
Aquí os dejo un pequeño
párrafo.
“… y cada una de las
cerraduras del dormitorio sin que ninguna sirva. Entonces fija su mirada en el
retrato del caballero de verde y exclama, con una voz grave y terrible: ¡los
ciervos lo saben!. A continuación, vuelve a frotarse las manos, pasa junto a la
cama y sale por la puerta. Nos ponemos la bata apresuradamente, echamos mano de
las pistolas – sin las que nunca salimos de casa – y nos disponemos a seguir a
la muchacha, cuando hallamos la puerta cerrada. Giramos la llave y, al
asomarnos al oscuro pasillo, no divisamos a nadie.”
Sobre
el autor
Charles Dickens nació
en 1812 en Portsmouth, Hampshire. Con dos años se trasladó con su familia a
Londres y después a Chatham, donde recibió una mínima educación. Su padre fue
condenado a prisión por deudas y encarcelado en Marshalsea, de modo que el
pequeño Charles tuvo que ponerse a trabajar con doce años en una fábrica de
betún, hasta que su padre recobró la libertad. Retomó los estudios y pudo
colocarse después, a los quince años, como oficinista en un bufete de abogados.
Pese a los muchos
obstáculos que la vida le obligó a superar, Dickens logró siempre sacar fuerzas
de la desdicha y muchos de los episodios que dibujaron su dura y difícil
infancia serían fuente de inspiración para sus novelas. En 1829 comenzó a
escribir artículos sobre política y, tras ganarse cierta reputación como
periodista, comenzó su carrera como escritor con el relato A Dinner at Poplar Walk (1833). Entre 1836 y 1837 se publicaba a
modo de novela por entregas Pápeles
póstumos de Club Pickwick, que lo catapultaría a la fama. En los años
siguientes aparecerían novelas como Oliver
Twist (1837), David Copperfield
(1849), Tiempos Difíciles (1854), Historia de dos ciudades (1859) o Grandes Esperanzas (1860), entre otras,
que lo harían pasar a la posteridad como uno de los mayores autores de su siglo
y el que mejor retrató, con patético realismo, la vida de los marginados
urbanos. Charles Dickens falleció en Londres en 1870.
