No quería empezar el año sin dejaros un pequeño resumen de mis lecturas de 2025. Como siempre lecturas muy variadas que os recomiendo descubrir.
Varios han sido los poemarios que disfruté este año pasado como El fruto siempre verde de Manuel Astur, Memoria de la nieve de Julio Llamazares y Mil mañanas de Mary Oliver. Tres títulos que hablan de lo efímero, de la muerte, de la naturaleza, que todavía andan por mi cabeza. También me acompañaron los poemas de dos escritoras que conocí por las redes sociales. Al final del infinito de Raquel Gavilán que trata muchos temas importantes y actuales sobre todo para las mujeres, que la autora escribe con mucha sensibilidad. En Espiral: Caos Ordenado en vuelo, Araceli Gutiérrez combina ilustraciones y poemas con la historia de una pareja que se vuelve a encontrar después de mucho tiempo sin verse. Un libro muy evocador y onírico que disfruté mucho.
En verano pasaron por el blog los libros de otros dos autores menos conocidos, que no noveles, Por un lado me encantaron los relatos recogidos en Me hice escritor porque no sé dibujar de Jorge Ramos y más tarde me sumergí en El guerrero y la mariposa de Belén Conde, una historia oriental que nos recuerda la importancia de cuidar la naturaleza.
En 2025 por fin les llegó el turno a unos clásicos que llevaba tiempo queriendo leer. Empecé con las Historias de cronopios y de famas de Julio Cortázar. Ya sabéis lo que me gustan los cuentos pues los de Cortázar son de mis favoritos. Historias extravagantes, diferentes, tiernas, divertidas, que releeré más de una vez seguro. Cambié de época, de país y de continente con El último encuentro de Sandor Marai, preguntas sin respuesta que esperan muchos años para ser contestadas en este clásico que no llega a doscientas páginas y que no os debéis perder. Otro imperdible de Ediciones Invisibles es William Somerset Maugham con La carta. Tan breve como intenso, me encantó. Ya tengo esperando otro del mismo autor para este 2026. Y por último me estrené con García Márquez, ya comenté que el realismo mágico sigue sin llamarme, pero La hojarasca y El coronel no tiene quien le escriba me han fascinado.
Por último leí a Amelie Nothomb con Los nombres epicenos. Me gusta el estilo particular de esta autora, conciso e irónico, aunque no a todo el mundo le gusta os animo a que os acerquéis a ella. También os recomiendo que leáis a Irene Vallejo yo lo hice con El silbido del arquero. Una aventura clásica narrada con la maestría de la escritora aragonesa.
Aprovecho para desearos lo mejor para este 2026, besos a tod@s y buenas lecturas.

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