Después de presentaros los últimos libros en llegar a casa, os cuento que lectura me va a acompañar los primeros días de febrero.
Como tengo pendientes varios libros de relatos he decidido elegir uno de ellos. No sé si lo conoceréis, se titula Alcaravea escrito por Irene Reyes-Noguerol y publicado por la editorial Páginas de Espuma. Si los cuentos son tan preciosos como la portada voy a disfrutar mucho.
Os dejo la sinopsis para que sepáis de que trata.
La alcaravea es una planta silvestre de flores pequeñas. Sus semillas tienen distintos usos que podrían replicar los cuentos de este libro:
- Medicinal: en infusión, esta especia calma los cólicos infantiles (muchos son los niños que lloran aquí, a pesar de las nanas), pero, además, su uso tópico sirve para limpiar y cicatrizar heridas, sean las de madres derrotadas por la vida, las de un visir enamorado o las de un hermanastro tímido.
- Culinario: un sabor, amargo y dulce a la vez, condimenta la mayoría de los relatos. En ellos, hay desolación y hasta horror en ocasiones, pero siempre se asoma la luz de la ternura que salva.
- Relajante: su aroma, usado en aceites y lociones, tiene una cualidad tranquilizante que los protagonistas habrían agradecido.
Si aún les interesa conocer otras propiedades de Alcaravea, entren en sus páginas y descubran sus beneficios.
Y vosotros, ¿cómo empezáis la semana?
