La contraportada
La alcaravea es una planta silvestre de flores pequeñas. Sus semillas tienen distintos usos que podrían replicar los cuentos de este libro:
Medicinal: en infusión, esta especia calma los cólicos infantiles (muchos son los niños que lloran aquí, a pesar de las nanas), pero, además, su uso tópico sirve para limpiar y cicatrizar heridas, sean las de madres derrotadas por la vida, las de un visir enamorado o las de un hermanastro tímido.
Culinario: un sabor, amargo y dulce a la vez, condimenta la mayoría de los relatos. En ellos, hay desolación y hasta horror en ocasiones, pero siempre se asoma la luz de la ternura que salva.
Relajante: su aroma, usado en aceites y lociones, tiene una cualidad tranquilizante que los protagonistas habrían agradecido.
Si aún les interesa conocer otras propiedades de Alcaravea, entren en sus páginas y descubran sus beneficios.
Mi opinión
Hoy os recomiendo un libro de relatos preciosos y duros al mismo tiempo que no os podéis perder.
En las historias que Irene Reyes-Noguerol incluye en este título podemos encontrar a Vincent Van Gogh, la madre de los Machado, la pequeña bailarina esculpida por Degas, Lope de Vega, Almutamid y a protagonistas anónimos que sufren por amor, pobreza, soledad, abusos o enfermedad. Como en el primer relato Carta a Theo, en el que Vincent Van Gogh escribe a su hermano desde el sanatorio en el que está internado. Le habla de cuando todo se vuelve penumbra y no percibe los colores, los matices, los brillos, cuando la razón se esfuma. Su desesperación, su angustia, su miedo a caer en el abismo. En Estos días azules la madre de los Machado sufre ante el exilio sin retorno y la enfermedad de su hijo Antonio. Dolorosa es también la historia que cuenta la protagonista de La primera piedra, otra madre que ve a su hijo cerca de la muerte pero no por culpa de la enfermedad sino de las drogas. En Alcaravea una huérfana de madre es la que nos cuenta su corta y difícil vida.
Esta es solo una pequeña muestra de las doce historias llenas de humanidad, delicadeza, ternura y sensibilidad de Alcaravea. Escritas todas ellas con un lenguaje cuidadísimo cercano a la poesía, además de utilizar varios recursos literarios que aportan aún más belleza.
No he podido empezar mejor el año que adentrándome en esta preciosa colección de relatos luminosos y amargos, que llegan al corazón y recuerdan a las nanas de las abuelas. No dejéis de leerlos. Un saludo y buenas lecturas.
La autora
Irene Reyes-Noguerol nació en Sevilla en noviembre de 1997. Graduada en Filología Hispánica con Premio Extraordinario y Máster en Educación Secundaria por la Universidad de Sevilla. Ha realizado un Taller de Escritura Creativa con la Universidad Camilo José Cela de Madrid.
Seleccionada por la revista Granta como una de los veinticinco mejores narradores jóvenes en español. Sus relatos han obtenido numerosos premios literarios y han sido incluidos en varias antologías. Es autora de los libros de cuentos Caleidoscopios (2016) y De Homero y otros dioses (2018).

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