jueves, 12 de septiembre de 2019

Los niños de Babel – Álvaro Vadillo


Sinopsis
Catorce impresionantes historias reales contadas en primera persona desde diferentes rincones del mundo. A través de la mirada de sus protagonistas los relatos nos acercan paisajes, culturas, religiones y costumbres muy diferentes que ponen el decorado a sus propias vivencias. En todos los casos las experiencias que se relatan son la de niños, que le confieren un significado especial a los diferentes dramas que se relatan.

Conflictos armados en Oriente Medio, inundaciones en Latinoamérica o genocidios en el corazón de África vividos y contados con la sensibilidad del propio protagonista, lejos del frío estilo periodístico al que estamos acostumbrados cuando nos acercamos a ese tipo de escenarios.

El lector viajara a través de los ojos de los niños a contextos tan dispares como la huida del Estado Islámico a través de las montañas del Kurdistán, a la lucha contra la epidemia del cólera en Haití en el seno de una familia que vive en la miseria, al drama de la emigración por el Estrecho vista desde el otro lado, a la experiencia de los niños soldado en países tan diferentes como Guatemala o Sri Lanka, a la supervivencia a los bombardeos de una ciudad sitiada por la aviación en Yemen, a los catastróficos efectos de El Niño en la comunidad guaraní de Paraguay, o a la manera de afrontar los maltratos en lugares tan cercanos como España, Cuba o Argentina.




Mi opinión
El libro que protagoniza la reseña de hoy nos acerca a países tan lejanos como Irak, Guatemala, Cuba, Marruecos, Yemen o Mauritania.
Lugares en los que su población padece males endémicos como la pobreza, desigualdad y falta de alimentos además de sufrir, en algunos de ellos, conflictos armados sin fin.

Las historias que recoge este autor, que lleva veinte años en tareas humanitarias, están protagonizadas por niños y son reales. En ellas conoceremos las duras condiciones en las que viven estos pequeños que se crecen ante las adversidades, agudizan su ingenio o sacan su lado más solidario.
Como el relato en el que una niña nos cuenta como aprendió a tocar el piano antes que a hablar, dos amigas que se tienen que separar porque ha estallado la guerra, una pequeña que tuvo que abandonar su casa por culpa de la crecida de un río o un niño que se alistó en la guerrilla. Situaciones realmente difíciles por las que pasan estos protagonistas que rara vez aparecen en los medios de comunicación.

En Los niños de Babel he encontrado una colección de historias narradas de manera sencilla y muy bien ambientadas con las que me he acercado a lugares del mundo con costumbres y culturas muy diferentes a la nuestra. Historias reales que nos hacen reflexionar sobre la importancia de los problemas que tenemos actualmente y que os recomiendo leer. Un saludo y buenas lecturas.



El autor
Álvaro Vadillo. Veinte años de experiencia en el mundo humanitario han inspirado y facilitado la idea de plasmar sus propias vivencias. Inundaciones en Latinoamérica, crisis de refugiados en Oriente Medio, guerras en Asia o matanzas en el corazón de África son reflejadas en los diferentes relatos que conforman Los niños de Babel. Países como Mauritania, Congo, Guatemala, Líbano o Sri Lanka le ofrecieron una diversidad única para mostrar al lector esas crisis tal y como se viven desde dentro, como historias humanas, lejos de estereotipos periodísticos o históricos.

4 comentarios:

  1. Este no es para mí. Si ya de por sí me cuestan estos temas si encima enfocan en los niños, aunque tenga esos momentos como de cierta esperanza o un poquito de tregua.
    Besos

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  2. Me cuestan mucho los relatos, no suelo disfrutarlos así que lo dejo pasar.
    Besos.

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  3. Ay, me encanta!! la leí antes del verano y me pareció fabulosa, adoro los relatos y estos son todos divinos 🤩 cierto que el de la niña del piano es precioso 😍

    Besitos tesorete 💋💋💋

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  4. Hola guapa, pues se juntan dos conceptos que me echan para atrás, los relatos, y que el tema sea desgracias sucedidas a los niños y encima reales... No puedo con ello.
    Pero me alegro de que lo hayas disfrutado.
    Un besazo

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