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miércoles, 11 de diciembre de 2024

Cluny Brown - Margery Sharp

La contraportada

Año 1938. Arnold Porritt, un próspero fontanero londinense, ya no sabe qué hacer con su sobrina Cluny. La jovencita, una asombrosa mezcla de inocencia y determinación, acumula una extravagancia tras otra y no parece saber cuál es su lugar. Después de tomarse un té en el Ritz y de dejarse seducir alegremente por un cliente, su tío decide mandarla como sirvienta a Friars Carmel, una mansión campestre en Devonshire. Allí la esperan, entre otros, lady Carmel, su patrona, siempre metida entre sus flores; su hijo Andrew, que acaba de traerse de Londres a un prometedor escritor polaco supuestamente perseguido por los nazis; o el comedido Titus Wilson, boticario del pueblo y perfecto polo opuesto de Cluny. En ese apacible rincón de Inglaterra, el mundo se abre repentinamente para Cluny Brown, y ella está más decidida que nunca a seguir haciendo lo que no se espera de ella. 




Mi opinión

Hoy os traigo la reseña de uno de esos clásicos que tenía ganas de leer desde hace tiempo. Un libro con una protagonista que me ha conquistado.


Desde que murió su madre Cluny Brown vive en Londres con su tío Arn al que ayuda cogiendo los avisos urgentes de fontanería cuando él no esta en casa. Ella es una joven espontanea y curiosa que no se para demasiado a pensar las cosas. Su tío opina que tiene que saber cual es su lugar en vez de ir a tomar el té al Ritz o pasarse el día entero comiendo naranjas. Aunque la gota que colmó el vaso fue cuando su sobrina se presentó en casa de un cliente para arreglarle un fregadero y terminó tomándose un cocktel con él. Esto al serio fontanero le pareció totalmente inadecuado. Habló seriamente con Cluny y convino que lo mejor era que entrara a servir en una buena casa. Las gestiones fueron tan rápido que en unos días Cluny cambiaría Londres por una gran casa en Devonshire propiedad de los Carmel. Allí conocerá a Lady Carmel que se pasa el día entretenida con sus jardines, a Sir Henry que escribe cartas a sus múltiples amistades y al hijo de ambos, el señor Andrew que vuelve de la capital con un amigo por el que siente una mezcla de curiosidad y admiración. El conocido en cuestión es Adam Belinski, un escritor que tuvo que huir de Alemania por culpa de un discurso que no gustó a los nazis. También al resto del servicio de la casa y al señor Wilson, el boticario del pueblo que llamará su atención.


Había leído varias opiniones positivas de esta novela así que cuando por fin he podido leerla he disfrutado mucho con los líos que ocurren alrededor de Cluny Brown. Una protagonista que como decía antes me ha conquistado por su naturalidad, su curiosidad y su inconformismo. Ella no entiende de normas sociales ni porque debe comportarse de una determinada manera. Si quiere tomar té en el Ritz como si quiere dar la vuelta al mundo. A Cluny la acompañan unos secundarios de lo más pintoresco que dan lugar a divertidos malentendidos. A través de estos personajes Margery Sharp critica a la sociedad inglesa de la época que no ve más allá de sus jardines y sus arcaicas tradiciones, ajena a los cambios sociales y a los avances del nazismo en Europa. Un retrato que la autora hace con humor y diálogos punzantes e irónicos. 


«—Lo que pasa en Europa. Cómo son las cosas fuera de este… de este bendito rincón del mundo. —Se quedó mirando, más allá de la puerta abierta, el césped que bajaba en suave pendiente, los límites arbolados de la finca, las colinas protectoras que se alzaban al otro lado—. Estamos al borde del derrumbe y yo he visto algunas de las grietas».


Cluny Brown es en definitiva una novela encantadora, entretenida y muy british, ideal para leer un fin de semana. Protagonizada por una joven alegre y espontanea que comprende que lo que quiere realmente no tiene nada que ver con lo que se espera de ella. Una historia que por supuesto os recomiendo leer. Un saludo y buenas lecturas.





La autora

Margery Sharp (Salisbury, 1905 - Aldeburg, 1991) fue una escritora y dramaturga inglesa célebre por sus brillantes comedias sociales y por su serie infantil de Los rescatadores, adaptada al cine por Walt Disney en 1977 y 1990. En sus años de estudiante de Letras y Bellas Artes fue miembro del Equipo Universitario Británico de Debate Femenino, y sus primeros relatos empezaron a aparecer en revistas como Punch, The Saturday Evening Post o Ladies’ Home Journal. En 1930 publicó su primera novela, Rhododendron Pie, a la que le seguirían otras destacadas obras como Cluny Brown, llevada a la gran pantalla por Ernst Lubitsch en 1946, o Britannia Mews y The Nutmeg Tree, ambas adaptadas también al cine de Hollywood de los años cuarenta. Elegante, ingeniosa, y con una aguda percepción de la naturaleza humana, la obra de Margery Sharp no ha perdido ni un ápice de esa frescura original que encandiló a la crítica y a los lectores de su tiempo.


sábado, 12 de octubre de 2024

Kokoro - Natsume Sōseki

La contraportada

Ninguna biblioteca de literatura japonesa estaría completa sin Kokoro, la novela más lograda de Natsume Sōseki, la más profunda y la última que completó antes de su muerte. Coincidiendo con el centenario de su aparición, Impedimenta publica una nueva traducción de la obra maestra de Sōseki, que prefiguraría la de autores de la importancia de Akutagawa, Kawabata o Murakami. Kokoro («corazón», en japonés) narra la historia de una amistad sutil y conmovedora entre dos personajes sin nombre, un joven y un enigmático anciano al que conocemos como «Sensei». Atormentado por trágicos secretos que han proyectado una larga sombra sobre su vida, Sensei se abre lentamente a su joven discípulo, confesando indiscreciones de sus días de estudiante que han dejado en él un rastro de culpa, y que revelan, en el abismo aparentemente insalvable de su angustia moral y su lucha por entender los misterios del amor y el destino, el profundo cambio cultural de una generación a la siguiente que caracterizó el Japón de principios del siglo XX.




Mi opinión

Hoy os recomiendo un clásico de la literatura japonesa que he descubierto por casualidad pero que a partir de hoy no me voy a cansar de recomendar.


Lo primero que nos encontramos cuando abrimos el libro es que la historia está dividida en tres partes, en la primera un joven universitario narra su amistad con un hombre mayor a quien conoce mientras está de vacaciones. Una amistad que a medida que pasa el tiempo se convierte en fascinación, tanta influencia ejerce en él que llamará a su nuevo amigo Sensei, palabra que se utiliza para referirse a una persona sabia. Sensei por su parte vive apartado del mundo porque no confía ni en sí mismo ni en la sociedad y no entiende esa admiración. En la segunda parte el joven tiene que volver con su familia porque su padre cae enfermo. En esos días de incertidumbre recibirá una importante carta de su amigo. En la tercera y última parte, el narrador pasará a ser Sensei quien por medio de esa carta le desvela al muchacho su terrible pasado.


A través de la amistad entre los dos protagonistas el autor nos habla de los cambios que se produjeron en Japón con la Revolución o Restauración Meiji 1868 – 1912, una época convulsa que supuso una apertura del país tanto cultural como comercialmente. En el interesante prólogo escrito por Fernando Cordobés, uno de los traductores, nos lo explica con más detalle además de la importancia de esta novela en Japón donde es venerada al igual que su autor. Esos cambios se ven reflejados en el joven protagonista, deslumbrado por la capital y ansioso por conocer todo lo que esta le ofrece. Una mentalidad que choca con la que tiene su familia anclada en su vida tradicional en el campo. Una vida a la que el joven no se plantea volver y más después de conocer a Sensei, un hombre silencioso que desprende un halo infinito de tristeza por culpa de un gran secreto que le revela en una larga carta. 


Kokoro es una novela sencilla y compleja al mismo tiempo, como el significado de esta palabra en japonés. Una historia llena de sensibilidad, melancolía y culpabilidad, donde los sucesos del pasado se arrastran durante toda la vida. Un clásico imperdible, que por supuesto os recomiendo leer. Un saludo y buenas lecturas.




El autor

Natsume Sōseki, seudónimo literario de Natsume Kinnosuke, nació en 1867 cerca de Edo (la actual Tokio). Descendiente de una familia de samuráis venida a menos, fue el menor de seis hermanos. Cuando tenía dos años, sus padres lo entregaron en adopción a uno de sus sirvientes y a su mujer, con quienes viviría hasta los nueve años. En 1884, instado por su familia, se matriculó en la Universidad Imperial de Tokio para cursar Arquitectura, aunque acabó estudiando Lengua Inglesa. En 1886 trabó amistad con el poeta Masaoka Shiki, que lo inició en el arte de la composición de haikus. Fue entonces cuando adoptó el nom de plume de Sōseki (que en chino significa «terco»). Tras graduarse en 1893, empezó a trabajar como profesor en la Escuela Normal de Tokio, pero pronto, en 1895, fue destinado a la Escuela Secundaria de Matsuyama, en la lejana isla de Shikoku. Parte de sus experiencias en esta remota escuela rural serían recogidas en su novela Botchan (1906; Impedimenta, 2008). Apenas un año después de haber llegado a Matsuyama, Sōseki dimitió de su puesto y comenzó a enseñar en un instituto de la ciudad de Kumamoto, donde conoció a su futura esposa. En 1900 se le concedió a Sōseki una exigua beca del Gobierno japonés y se lo envió a Inglaterra. En este país pasó los años más tristes de su vida, leyendo libros sin parar, deambulando por las calles y pasando miserias sin cuento. Parte de sus sombrías reflexiones sobre la vida inglesa fueron publicadas años después en el diario japonés Asahi. Regresó a Japón en 1902, con un contrato para enseñar en la Universidad Imperial de Tokio, donde sucedió al escritor Lafcadio Hearn como profesor de Literatura Inglesa. La carrera literaria de Sōseki se inició en 1903, cuando comenzó a publicar haikus y pequeñas piezas literarias en revistas como Hototogisu. La fama le llegó con la publicación en 1905 de Soy un gato (Impedimenta, 2010), y al año siguiente Botchan (Impedimenta, 2008) lo catapultó al éxito, convirtiéndose automáticamente en un best seller y en una de las novelas más leídas por los japoneses durante décadas; obra, que, además, fue galardonada con el Premi Llibreter 2008. Sōseki escribió catorce novelas en total a lo largo de su vida, entre las que cabe destacar El minero (1908; Impedimenta, 2016), o Sanshiro (1908; Impedimenta, 2009), que forma parte de una trilogía que se completa con Daisuke (1909, Impedimenta, 2011) y La puerta (1910; Impedimenta, 2012); en cuanto a su etapa más madura, sus obras más importantes son, sin duda alguna, Kokoro (1914; Impedimenta, 2014) y Más allá del equinoccio de primavera (1912; Impedimenta, 2018). Natsume Sōseki murió en Tokio en 1916 a los 49 años de edad, a causa de una úlcera de estómago. De este mismo año data Luz y oscuridad (Impedimenta, 2013). En 1984, y en homenaje a su fama y trascendencia, el Gobierno japonés decidió poner su efigie en los billetes de mil yenes.


miércoles, 18 de septiembre de 2024

El libro del verano - Tove Jansson


La contraportada

«En el interior del bosque la abuela reunió un trozo de musgo de un árbol, un trozo de helecho y una polilla muerta. Sophia la seguía sin rechistar. Cada vez que la abuela se metía algo en el bolsillo, ella se sentía más tranquila. La luna estaba algo rojiza y casi tan luminosa como el cielo, bajo el cual proyectaba su luz formando un camino hasta la orilla. Continuaron atravesando la isla hasta el otro extremo. De vez en cuando, la abuela se agachaba y encontraba algo importante. Caminaba alta y oscura justo en medio del sendero de luz de la luna, sus piernas torpes y el bastón avanzaban sin cesar y cada vez se la veía más grande. La luz de la luna caía sobre su sombrero y sus hombros, y ella vigilaba al destino y la isla entera. No existía la menor duda de que la abuela encontraría todo lo necesario para ahuyentar la desgracia y la muerte. En su bolsillo cabía todo.» En la que es casi la última isla habitada del archipiélago finlandés antes del mar abierto, en el Báltico, una abuela y una nieta pasan los veranos junto al padre de la pequeña. Su vida se adapta a los dulces ritmos de las vacaciones y los imprevistos del tiempo, con sequías y tormentas. Este es un libro de apariencia sencilla que consigue ahondar, con encantadora levedad, en los claroscuros del alma humana y en las leyes de la naturaleza. El diálogo entre Sophia, la niña que comienza a abrirse paso en la vida, y su abuela, que ha vivido intensamente y siente la muerte cercana, traza los contornos de un vínculo que permanece en la memoria durante mucho tiempo.




Mi opinión

Hoy os recomiendo uno de los libros que he leído este verano. Un libro escrito con sencillez que cuenta más de lo que parece.


Son las vacaciones de verano y mientras su padre sale a pescar Sophia se queda con su abuela. La pequeña es espontanea, curiosa y quiere aprenderlo todo en especial de la naturaleza de la isla. Su abuela le intenta enseñar lo que sabe del bosque, las algas, el musgo, la luna, el mar. Juntas se bañarán en las aguas más frías, adoptarán un gato, recogerán de la playa las cosas que tira la gente, aprenderán los nombres de las flores, escribirán un tratado sobre las lombrices, vivirán una tormenta terrible y celebrarán San Juan. Todo eso en una de las últimas islas habitadas de Finlandia.


Tove Jansson fue una autora finlandesa conocida por sus libros infantiles protagonizados por la familia Mumin. Esta fue su primera novela publicada en 1972 e inspirada en sus recuerdos familiares. Una historia narrada a partir de pequeños relatos en los que la vida transcurre tranquila oyendo el sonido de las olas por las noches y rodeada de una naturaleza salvaje a la que tratan como a un miembro más de la familia. Un cuidado del entorno en el que viven las protagonistas que Jansson describe de manera detallista y cuidada. Además de la magnifica ambientación he disfrutado mucho con las conversaciones que mantienen abuela y nieta, unas veces más triviales otras profundas o irónicas, pero siempre con ternura.


El libro del verano es una historia sencilla en la que una abuela y una nieta compartirán y aprenderán la una de la otra durante unas vacaciones de verano en una isla alejada de todo. Un libro perfecto para leer sin prisas, si puede ser en verano mejor. Un saludo y buenas lecturas.




La autora

Tove Jansson (Helsinki 1914-2001) nació en el seno de una familia de artistas pertenecientes a la minoría finlandesa de habla sueca. De padre escultor y madre ilustradora, estudió pintura en Estocolmo y posteriormente en París. Al volver a Finlandia, durante la Segunda Guerra Mundial, ejerció como historietista satírica de clara voluntad antifascista. Famosa mundialmente por sus libros infantiles —en 1966 obtuvo el Premio Hans Christian Andersen por el conjunto de su obra dedicada al público infantil—, en la década de los setenta comenzó a publicar también textos destinados a los lectores adultos, entre los que se incluyen Juego limpio y El libro del verano, publicado en esta misma colección. En 1992 recibió el Premio Literario Selma Lagerlöf, que celebra la trayectoria de un escritor en idioma sueco.

martes, 11 de junio de 2024

El viento comenzó a mecer la hierba – Emily Dickinson


La contraportada

Emily Dickinson fue una mujer inteligente, rebelde y culta que, en su encierro voluntario en la habitación de su casa en Amherst, construyó una de las obras más sólidas de la literatura universal.

Como señala Juan Marqués en la presentación, sus poemas «además de ser escritos, en principio, exclusivamente para la inmensa minoría de sí misma, fueron, a un tiempo, complicadísimos y simples, alegres y tristes, transparentes y enigmáticos. Son poemas que acompañan y ayudan a vivir a quien los lee, que enseñan a observar mejor, que obligan a ser más compasivo»






Mi opinión

Hoy os traigo un libro que recoge una selección de poemas que me ha permitido conocer un poco más a esta gran autora.


Emily Dickinson está considerada como una de las escritoras clave en la literatura estadounidense, una mujer que se encerró voluntariamente en su habitación para escribir. Se calcula que pudo redactar más de 1.700 poemas de los cuales solo publicó unos pocos que fueron modificados porque según decían eran demasiado complicados en aquella época. Fue tras su muerte cuando su hermana dio a conocer su prolífica obra. De todo lo que hay publicado, que es bastante, me decidí por esta selección de poemas editada fantásticamente por Nórdica Libros. No solo por la selección de los textos de la autora, que me ha parecido muy acertada, también por las delicadas ilustraciones que los acompañan. Paisajes nevados, campos de flores, bosques, imágenes nocturnas, un mundo perfecto creado por el ilustrador Kike de la Rubia. Y que decir de las palabras de Dickinson sencillas, sensibles, conmovedoras, llenas de amor por la naturaleza y admiración por las cosas pequeñas. Palabras escritas exclusivamente para ella misma desde el confinamiento de su habitación, como dice Juan Marqués en el prólogo. Situación que no la aisló del mundo en el que vivía sino que la volvió aún más observadora.


Solo me queda animaros a que os acerquéis a Dickinson, a su vida y a sus palabras, a ver si quedáis tan hechizados como yo. Os dejo con uno de los poemas que más me ha llegado y que ha inspirado el título del libro. Un saludo y buenas lecturas.



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El viento comenzó a mecer la hierba.

Con ruidos graves y amenazadores

envió una amenaza a la tierra

y otra amenaza al cielo.

Las hojas se desprendieron de los árboles

y se esparcieron por todas partes.

El polvo se arremolinaba,

como agitado por unas manos,

y por el camino se alejaba.

Las carretas se apresuraban en las calles.

El trueno, lentamente, se desató;

el relámpago mostró un pico amarillo

y una lívida garra a continuación.

Los pájaros levantaron

las empalizadas de sus nidos.

El ganado corrió a los establos.

Cayó una gigantesca gota de lluvia, y luego,

como si las manos que sujetan los diques

se hubieran levantado,

las aguas rompieron el cielo,

pero pasaron sobre la casa de mi padre

y sólo rompieron un árbol.





La autora

Emily Dickinson (Amherst, Massachusets, 1830-1886). Poetisa estadounidense. Pasó gran parte de su vida recluida en una habitación de la casa de su padre en su Amherst natal. Autora de una obra sencilla y profunda que la ha situado en el panteón de poetas fundacionales estadounidenses que hoy comparte con Edgar Allan Poe, Ralph Waldo Emerson y Walt Whitman. Excepto cinco de sus poemas (tres de ellos publicados sin su firma y otro sin que la autora lo supiera), su ingente obra permaneció oculta e inédita hasta después de su muerte. 


martes, 30 de enero de 2024

Reto Nos gustan los clásicos (VIII)


Vamos con los retos lectores anuales y el primero es el que nos propone Francisco de Un lector indiscreto. Una iniciativa que ya lleva ocho ediciones y que consiste en leer 7 u 8 libros clásicos. Yo me propongo leer 7, a ver como me va este año. 

Os dejo el enlace con las bases por si os animáis.

https://unlectorindiscreto.blogspot.com/2024/01/viii-edicion-reto-nos-gustan-los.html


Mis lecturas para el reto son:



1. El viento comenzó a mecer la hierba – Emily Dickinson



2. El caso Kurílov - Irène Némirovsky



3. Kokoro - Natsume Sōseki



4. El libro del verano – Tove Jansson



5. Cluny Brown – Margery Sharp



6. 



7.