La
contraportada
Este
relato-diario ha sido definido por la crítica italiana como un
pequeño clásico contemporáneo. El hilo conductor de la narración
es el éxodo de los italianos de Fiume, ciudad que en 1947 pasó a
Croacia, dentro de la antigua Yugoslavia. Marisa Madieri vuelve a
encontrar en la memoria los episodios trágicos y cómicos que
marcaron su infancia, las personas con las que creció —como la
inolvidable abuela Quarantotto— y el ambiente del Silos de Trieste,
«un paisaje vagamente dantesco, un nocturno y humeante purgatorio»,
en el que vivió junto con otros refugiados hasta hacerse adulta. A
medida que el relato avanza, la escritura, precisa y sutil, revela
una tensión entre la reapropiación del pasado y la incertidumbre
frente al futuro, que desemboca en una actitud valiente y generosa
ante la vida.
Mi
opinión
En
el libro que os recomiendo hoy es la propia autora quien
narra su infancia en forma de diario.
Cuenta
Marisa Madieri que después de una vida apresurada ha llegado a una
madurez donde los acontecimientos parecen tener un ritmo más
pausado. Esta nueva
tranquilidad le permite reflexionar y retornar a su pasado.
Un pasado que empieza en Fiume, actualmente Rijeka, donde nació y
vivió sus primeros años con su
abuela paterna, alta, recta y silenciosa, una
mujer que
cambió su apellido de origen eslavo por el de Madieri. Recuerda
perfectamente su casa, su vestíbulo luminoso, la pequeña cocina
blanca y ordenada, el comedor que solo se abría para ocasiones
especiales y que para ella era un lugar mítico e inexplorado como la
Atlántida. Habla de su madre de sus cabellos negrísimos, de su
dedicación
por
ella y su hermana. Su
madre quería que sus hijas estudiaran para que no dependieran de
nadie como
le había ocurrido a ella. También habla
de
la abuela Quarantotto, una
persona
que despreciaba a todo el mundo y trataba a sus padres con dureza,
sobre todo a su madre. En
esos años vivieron
el fin de la guerra, un periodo que
supuso para
los italianos afincados en Fiume persecución, discriminación
y
registros domiciliarios hasta que cansados optaban por exiliarse como hizo su
familia cuando las autoridades les exigieron la ciudadanía yugoslava
para poder quedarse en Fiume. Entonces empezaron una nueva vida en el
Silos de Trieste, un antiguo almacén de grano convertido en campo de
refugiados.
«Yo
soy aún aquel viento de las riberas, aquellos claroscuros de las
calles y aquellos edificios grises. Durante muchos años, después
del éxodo, no volví a ver mi ciudad y la había casi olvidada, pero
cuando tuve otra vez ocasión de pasar por Fiume y por aquella franja
de costa que lleva a Brestova, donde por lo general cogemos el
transbordador para ir a Cherso y Lussino, experimenté la clara
sensación de volver a mi verdad».
A
partir de pequeños textos Madieri cuenta recuerdos de su
niñez y su adolescencia marcadas
por el exilio.
Momentos curiosos, tiernos, llenos de incertidumbre o traumáticos
que la autora narra con sencillez, añoranza y gratitud hacia quienes
le ayudaron en aquellos
años
tan difíciles.
Entre
las historias del pasado se cuelan algunas
pinceladas de su presente en el que tienen protagonismo sus hijos y
su marido el escritor Claudio Magris. Al final del libro el famoso autor deja un
posfacio que añade más verdad y belleza si cabe a esta pequeña
gran historia que habla de los dramas de la guerra desde las páginas
de un diario. Un saludo y buenas lecturas.
La
autora
Marisa
Madieri (Fiume 1938-Trieste 1996) en la entonces ciudad italiana de
Fiume, que después de la segunda
guerra mundial pasó
a pertenecer a Yugoslavia.
Marisa Madieri abandonó a los siete años su ciudad natal Fiume,
ahora Rijeka.
Terminada
la guerra se trasladó junto a su familia (que optó por mantenerse
italiana) a un campo de refugiados de Trieste,
ciudad en la que vivió toda su vida. Solo publicó dos obras en
vida, Verde Agua (1987)
y
la fábula El claro del bosque (1992). Una tercera obra, La conchilla
y otros cuentos (1998), fue publicada póstumamente. Sus obras
reflejan su amor por la ciudad donde nació y toda la problemática
de los exiliados italianos.