miércoles, 27 de abril de 2022

Os presento a (30)

Hoy os presento Hija vieja la nueva novela de Javier Sachez autor de Manual de pérdidas y Perro ladrando a su amo, dos títulos que me gustaron mucho y que reseñé en el blog.

En este nuevo libro nos habla de la violencia a la que son sometidas las mujeres de una pequeña aldea y como piensan hacerle frente.

Os dejo su argumento y donde podéis conseguirla:


Sinopsis

Las mujeres de la aldea de Vultimaco están hartas del desprecio y la dureza que han sufrido durante siglos por parte de los hombres. Una violencia que aflora en la casa, en la calle y en la cama. Encarnación, una anciana que lleva el mismo nombre que todas las mujeres de su linaje, está preparada para aunar a sus vecinas. Con su sabiduría, su temple y una ayuda venida de otro tiempo frenará la violencia de los hombres y animará a sus compañeras a superar la sumisión y a creer en ellas mismas. Llegarán incluso a practicar una cruenta respuesta, engendrada en silencio durante milenios. Y, por ello, serán consideradas brujas.



Pagina editorial:

https://www.valhallaediciones.com/producto/hija-vieja/


martes, 19 de abril de 2022

Un café en Autodefiniciones – Laura Busom


La contraportada

Autodefiniciones es una cafetería de Barcelona, y como toda cafetería, tiene clientes habituales. Lo curioso es que cada uno de ellos tiene su forma de ver el mundo, de definirlo.

Te invitamos a tomar un café en Autodefiniciones y a leer los pensamientos que hay escritos en sus paredes. Este es un libro para degustar microrrelatos, definiciones y bonitas ilustraciones.

Si buscas un lugar donde dejar volar tu imaginación, lo has encontrado. No te quedes fuera, hay una mesa para ti.




Mi opinión

Hoy os traigo la reseña de un libro en el que las pequeñas historias son las protagonistas. Historias que ocurren en una cafetería de Barcelona llamada Autodefiniciones.


Hasta allí acude Carmen para conocer a Oscar y a la que sería su nueva amiga, la juguetona Luci. Mientras en una mesa Miguel piensa en si su mejor amigo se olvidará de él cuando se vaya de vacaciones. Por otro lado Pili sueña con la llegada del verano. En otra mesa Alex estaba preocupado, tenía que rellenar el formulario de la universidad y todavía no sabia que iba a estudiar. En la mesa número 5 Lola disfrutaba de su café mientras pensaba en que había dejado atrás su matrimonio y sus días de dolor. En otro rincón de la cafetería Mari Angeles acababa de hablar con su hijo por el móvil. Jamás había pensado que se parecería tanto a su madre en las mismas circunstancias.

Así hasta que se cierran las puertas de la cafetería entonces las vivencias, pensamientos y recuerdos de sus clientes habituales se quedan dentro del local.


Unas vivencias que veremos dibujadas y unos personajes a los que veremos retratados gracias a las preciosas ilustraciones de Marta y Paula Vidal Tamarit.

Entre estas microhistorias cotidianas la autora nos regala palabras relacionadas con ellas definidas de manera delicada y divertida como dulce, niñez, vacaciones, risa, lejos, calma, …

Un café en Autodefiniciones es un libro escrito y editado con mucho cuidado para leer en un fin de semana, para llevar en el bolso o simplemente para desconectar y dejarnos llevar por las pequeñas historias que ocurren dentro de este lugar tan especial. Un saludo y buenas lecturas.




La autora

Laura Busom Fuertes se autodefine como una veraniega noche de 1993 en la que sonaba la canción de Boig per tu.

Suele decir que si pudiese aprendería un poco de todo. A raíz de esto, ha realizado una larga lista de cursos, entre los que destaca el Curso de narrativa en la escuela Ateneu Barcelonès.

En marzo de 2021 se publicó su primer libro Sonidos de algodón, cuentos y relatos que la han acompañado durante meses. Ahora, su pequeña biblioteca se ha ampliado con la publicación de este libro de microrrelatos Un café en Autodefiniciones.

lunes, 4 de abril de 2022

Empezando abril

Empezamos abril con una primavera fresquita, al menos por aquí y con lecturas pendientes que espero disfrutar, pero antes de contaros cuales son toca repasar marzo.

Un mes en el que pude terminar de leer y reseñar La señora Potter no es exactamente Santa Claus un libro que leí a ratos y del que terminé sacando más cosas positivas que negativas. También compartí con vosotros la reseña de La mujer de la libreta roja - Antoine Laurain una historia con mucho encanto que me gustó mucho.

En cuanto a lecturas me queda poco para terminar Hotel Savoy que me está encantando sobre todo por la prosa de Joseph Roth. Después quiero leer otra autora que tengo ganas de conocer Pilar Quintana con La perra.

Ya os contaré que tal están estas lecturas y que elijo después. 


Y vosotros, ¿cómo empezáis abril?


martes, 29 de marzo de 2022

Doña primavera - Gabriela Mistral

 



Doña primavera - Gabriela Mistral


Doña Primavera

viste que es primor,

viste en limonero

y en naranjo en flor.


Lleva por sandalias

unas anchas hojas,

y por caravanas

unas fucsias rojas.


Salid a encontrarla

por esos caminos.

¡Va loca de soles

y loca de trinos!


Doña Primavera

de aliento fecundo,

se ríe de todas

las penas del mundo...


No cree al que le hable

de las vidas ruines.

¿Cómo va a toparlas

entre los jazmines?


¿Cómo va a encontralas

junto de las fuentes

de espejos dorados

y cantos ardientes?


De la tierra enferma

en las pardas grietas,

enciende rosales

de rojas piruetas.


Pone sus encajes,

prende sus verduras,

en la piedra triste

de las sepulturas...


Doña Primavera

de manos gloriosas,

haz que por la vida

derramemos rosas:


Rosas de alegría,

rosas de perdón,

rosas de cariño,

y de exultación.


martes, 22 de marzo de 2022

La señora Potter no es exactamente Santa Claus - Laura Fernández

 

La contraportada

La fama de la desapacible Kimberly Clark Weymouth, una pequeña ciudad eternamente aquejada por heladas ventiscas y mucha nieve, y donde Louise Feldman ambientó el clásico infantil La señora Potter no es exactamente Santa Claus, permitió a Randal Peltzer abrir una exitosa tienda de souvenirs. Cada día, la ciudad recibe a lectores de la excéntrica escritora y, a regañadientes, vive de ella. Pero ¿qué pasaría si, harto de un destino que no ha elegido, Billy, hijo de Randal, decidiese cerrar la tienda para mudarse a otra ciudad? ¿Podría Kimberly Clark Weymouth permitirse dejar de ser el lugar que ha sido siempre y convertirse en otra cosa?

Bajo la exuberante prosa y la imaginación sin límites de Laura Fernández, se esconde una sólida historia sobre la maternidad, la creación y la renuncia, el arte como refugio y la soledad del incomprendido, en este cruce entre una novela de Roald Dahl para adultos y un alocado y digresivo T.C. Boyle que hubiera leído más de la cuenta a Joy Williams. La señora Potter no es exactamente Santa Claus pretende hacer saltar por los aires la sola idea de la existencia del relato, o del relato único de aquello que somos, porque si algo somos es una infinidad de posibilidades.



Mi opinión

Hoy os traigo la reseña de un libro con un título muy largo, muchos personajes y mucha nieve. Un libro que me costó al principio pero que al final he disfrutado.


La fría y desapacible ciudad de Kimberly Clark Weymouth era conocida por ser el lugar en el que Louise Cassidy Feldman se inspiró para escribir su único libro infantil La señora Potter no es exactamente Santa Claus. A raíz de la publicación del libro llegan a diario seguidores de la señora Potter de todas partes para conocer la ciudad. Algunos como Randal Peltzer se instaló allí y abrió una tienda de regalos dedicada a su libro favorito. Al contrario que su padre Billy Peltzer detestaba tanto a la señora Potter como a aquella horrible ciudad por eso un día se plantó en la oficina inmobiliaria de Stumpy MacPhail para vender su casa y largarse de allí. Lo que no esperaba el agente inmobiliario era que el pueblo no quería que vendiera la casa del propietario de la única tienda de regalos dedicada a la famosa señora Potter.


Además de a Billy Peltzer y Stumpy MacPhail conoceremos una lista muy larga de personajes que viven o aparecen por Kimberly Clark Weymouth con intereses muy diversos: un fantasma profesional que se atraganta con cereales, una madre que manda a su hijo cuadros por correspondencia, un matrimonio de escritores que buscan casas encantadas, el alcalde de la ciudad que asesora a un escritor de novelas policíacas, una domadora de animales salvajes, una oficina postal que parece un nido de espías etc.

A ellos hay que sumarle otro personaje, la mismísima Kimberly Clark Weymouth. un mundo propio creado por la habilidosa mano de la autora, que parece un lugar de cuento cuando en realidad todos sus habitantes están atrapados allí y donde su nieve permanente, su frío o sus horribles ventiscas condicionan el carácter y el modo de actuar de los personajes.

Personajes, muchos y de todos los colores, que nos proporcionaran momentos emocionantes e hilarantes. A través de ellos la autora nos habla de problemas entre padres/madres e hijos, falta de comunicación o abandono también del miedo al fracaso o a la soledad.


No es un libro fácil sobre todo al principio. Además de los nombres larguísimos de los habitantes de la ciudad y sus peculiares vidas hay que acostumbrarse a la forma de escribir de la autora o a los títulos a modo de resumen de los capítulos. A pesar de estos inconvenientes le cogí el tranquillo a la novela y pude disfrutar con su lectura.


Laura Fernández maneja con gran habilidad las historias de los diferentes personajes (que eso ya tiene merito), crea una ciudad casi claustrofóbica en perpetuo invierno y toca temas interesantes como la soledad, el fracaso o las relaciones familiares en esta novela única y de difícil repetición. Un saludo y buenas lecturas.




La autora

Laura Fernández (1981) es autora de seis novelas: Bienvenidos a Welcome (Elipsis, 2008), Wendolin Kramer (Seix Barral, 2011), La Chica Zombie (Seix Barral, 2013), El Show de Grossman (Aristas Martínez, 2013), Connerland (Literatura Random House, 2017) y La señora Potter no es exactamente Santa Claus (Literatura Random House 2021), galardonada con el premio El Ojo Critico de Narrativa 2021. También es periodista y crítica literaria y musical. Tiene dos hijos y un montón de libros de Philip K. Dick.

martes, 15 de marzo de 2022

La mujer de la libreta roja - Antoine Laurain

 

La contraportada

Sus días de banquero pertenecen al pasado. Ahora, Laurent Letellier es el feliz propietario de una pequeña librería parisina. Cuando una mañana, camino del trabajo, se topa con un bolso de mujer abandonado sobre un cubo de basura, decide llevárselo a la tienda con la noble intención de devolverlo a su dueña. Desaparecidos el billetero y el móvil, su propósito parece casi imposible si no fuera porque, entre diversos objetos femeninos, Laurent encuentra una libreta roja llena de anotaciones, pensamientos y recuerdos.

Cediendo a la curiosidad, se sumerge en la jugosa lectura y, como si de un rompecabezas se tratara, empieza a reconstruir la vida de Laure, amparado por la excusa de hallar alguna pista que le permita localizarla. Sin embargo, para qué engañarse, el diario también es una llave a la intimidad de la enigmática desconocida, lo que ejerce sobre Laurent una irresistible fascinación.



Mi opinión

Hoy os traigo al blog la reseña de un libro lleno de encanto y casualidades con la ciudad de París de fondo.


Laure es atracada en la puerta de su casa mientras busca las llaves. En el forcejeo recibe un fuerte golpe en la cabeza que la deja mareada, mientras ve como el ladrón huye llevándose su bolso.

Al día siguiente Laurent sale de casa con la intención de tomarse un café antes de empezar su jornada laboral al frente de su librería Le Cahier Rouge. Al pasar junto a unos contenedores de basura le llama la atención un bolso en color malva con cierres dorados colocado encima de una tapa. Como estaba tan nuevo pensó que lo más probable era que alguien hubiera sufrido un robo, lo cogió y se dirigió a la comisaria de policía. Estando en la sala de espera le dijeron que tendría que esperar más de una hora así que pensó dejar el bolso en su piso y volver al día siguiente.

Cuando terminó de trabajar no pudo resistir la curiosidad y abrió el bolso. El contenido era de lo más variado: un frasco de perfume, un manojo de llaves, maquillaje, caramelos de regaliz, un libro dedicado de Patrick Modiano y una libreta roja tipo moleskine con anotaciones de Laure, la propietaria del bolso.

A partir de ese momento Laurent no puede dejar de buscar a Laure a través de los objetos de su bolso, una búsqueda que afectará sin remedio a su día a día.


El autor nos traslada a París, con sus cafés, sus librerías, sus calles y su ambiente entre melancólico y romántico, sin duda el lugar ideal para esta historia. Una historia que empieza con el encuentro casual de Laurent con el bolso robado de Laure. Una casualidad de la que se sirve al autor para ir desgranando algunos detalles de la vida de los dos protagonistas, unas vidas no muy felices la verdad. Acompañándolos están los compañeros de la librería, el escritor Patrick Modiano, Chloe, la hija de Laurent, William amigo de Laure y dos secundarios de lujo Belphegor y Putin, los gatos de los protagonistas que también intervienen en esta historia.


Antoine Laurain no solo consigue trasladarnos a la capital francesa en menos de doscientas páginas también contar una historia llena de encanto, detalles emocionantes, un toque detectivesco y algo de romanticismo. Una de esas novelas que te dejan un buen recuerdo una vez la terminas. Un saludo y buenas lecturas.




El autor

Antoine Laurain nació en París a principios de los años setenta. Tras estudiar cine, empezó su carrera dirigiendo cortos y escribiendo guiones. Su pasión por el arte lo llevó a trabajar como asistente de un anticuario en París, experiencia que inspiró su primera novela, Ailleurs si j#y suis, que obtuvo el Premio Drouot en 2007. Le chapeau de Mitterrand, que publicó en 2012, fue aclamado de forma unánime por la crítica y el público en Francia y obtuvo numerosos premios. La mujer de la libreta roja, su quinta novela, lleva vendidos más de cuarenta mil ejemplares y está en proceso de traducción a quince idiomas.

 

miércoles, 2 de marzo de 2022

Empezando marzo

Empezamos marzo y ya se nota la primavera por todos lados. Como siempre antes de contaros que lecturas me esperan este mes toca repasar febrero.

Un mes en el que tuve poco tiempo para leer y solo terminé Un café en Autodefiniciones de Laura Busom, un libro pequeñito pero lleno de ilustraciones e historias preciosas.

En el blog pude compartir con vosotros la reseña de El caso de Betty Kane, un libro que me llevó a la apacible campiña inglesa de la mano de sus entrañables protagonistas.

En cuanto a lecturas espero terminar este mes La señora Potter no es exactamente Santa Claus que estoy leyendo a ratos para no liarme tanto y que estoy alargando mucho.

Después quiero leer un libro que habla de la situación europea después de la Primera Guerra Mundial, Hotel Savoy de Joseph Roth. Ya os contaré si se asemeja en algo a lo que está ocurriendo estos días o no.

Como veis ya tengo planes lectores lectores para unos cuantos días.




Y vosotros, ¿cómo empezáis marzo?

martes, 22 de febrero de 2022

El caso de Betty Kane - Josephine Tey

 

La contraportada

Robert Blair, abogado en un pequeño y apacible pueblo británico, da ya por terminada su tranquila jornada laboral en el despacho cuando suena el teléfono. Es Marion Sharpe, vecina de la localidad, una mujer de pocas palabras que vive con su madre en una decrépita hacienda a las afueras del pueblo. Las Sharpe acaban de ser acusadas de secuestrar a una recatada jovencita llamada Betty Kane. Las declaraciones de la chica, al principio bastante improbables, cobran fuerza con las minuciosas descripciones del desván de los horrores donde supuestamente la tuvieron retenida. Y Robert Blair, convertido a la fuerza en detective amateur, deberá desentrañar este paradójico caso, que ni tan siquiera el Inspector de Scotland Yard, Alan Grant, es capaz de comprender.



Mi opinión

Hoy os traigo al blog la reseña del primer libro que leo de la escritora Josephine Tey una historia muy entretenida y muy británica.


Robert Blair es abogado de Blair, Hayward y Bennet en Milford. Su trabajo se reduce a tramitar testamentos, traspasos e inversiones. Y aunque lleva una vida tranquila y relativamente feliz tiene la sensación de que le falta algo. Un día a punto de terminar su jornada laboral suena el teléfono. Era Marion Sharpe, una vecina del pueblo que Robert conocía de vista, le dijo que la acusaban de haber secuestrado a alguien y que Scotland Yard estaba a cargo de la investigación. Al oír esto se levantó del asiento del susto y le dijo que la ayudaría en lo que pudiera. Cuando conoce los terribles hechos que la joven había contado a la policía, a Robert le parecieron totalmente rocambolescos y aunque al principio no tenia intención de hacerse cargo del caso empieza a indagar en la historia de la inocente Betty Kane para ayudar a Marion Sharpe y a su madre.


Josephine Tey narra de manera sencilla esta historia que ambienta en Milford, un apacible pueblo inglés en el que no pasa nada y en el que cualquier contratiempo se convierte en noticia como el caso que se encuentra Robert Blair por casualidad. Un supuesto secuestro que no tiene ni pies ni cabeza pero que tratará de resolver con la ayuda de su alocado primo Nevil, su amigo Kevin abogado como él y Marion Sharpe, la otra protagonista de la historia que vive con su madre a las afueras del pueblo en una casa enorme y anticuada conocida como la Hacienda, y que hará buenas migas con Robert.

A partir de estos protagonistas, a los que cogeremos cariño al instante, la autora teje una trama llena de pistas que no llevan a ningún lado, malentendidos y calamidades varias donde tampoco falta ni su toque de humor inglés ni sus diálogos ingeniosos. Ingredientes perfectos para tenernos intrigados hasta el final.


Sin duda os recomiendo El caso de Betty Kane, un libro fantástico para leer en esta época acompañada de un té caliente. Un saludo y buenas lecturas.




La autora

Josephine Tey (Inverness, 1896 - Londres, 1952), es el pseudónimo principal de Elizabeth Mackintosh, escritora y dramaturga escocesa célebre por sus historias de misterio. Pese a pertenecer cronológicamente a la llamada Edad de Oro de las novelas británicas de intriga, las narraciones y los personajes de Tey se alejan de los estereotipos que comparten los títulos clásicos de suspense.

En 1929, su novela The man in the Queue cosechó un éxito notable e introdujo a su personaje más famoso, el inspector Alan Grant, de Scotland Yard, protagonista también de misterios como La hija del tempo (1951; Hoja de Lata, 2020) o Un chelín para velas.

De entre el resto de su obra cabe destacar El caso de Betty Kane (1948; Hoja de Lata, 2017), Patrick ha vuelto (1949; Hoja de Lata, 2018) y La señorita Pym dispone (1946; Hoja de Lata, 2015). Todas ellas ponen de manifiesto la gran capacidad de análisis psicológico de la autora y su propensión por las tramas abiertas de final sorprendente. Josephine Tey murió en 1952, legando toda su obra a la National Trust for Scotland.


martes, 1 de febrero de 2022

Empezando febrero

Empezamos febrero y como todos los meses os hago un repaso del mes anterior antes de contaros que lectura me está acompañando estos días.

Un mes en el que publiqué las entradas dedicadas a los retos por los que me he decidido este año. Una tradición con la que me gusta empezar todos los años y que me ayuda a descubrir lecturas sobre todo clásicos. También compartí con vosotros uno de mis poemas favoritos de Antonio Machado.

En cuanto a lecturas he podido terminar El caso de Betty Kane y La mujer de la libreta roja, dos libros a los que les hice un hueco y que han resultado ser unas lecturas estupendas.

Y febrero lo empiezo con un recién llegado gracias a sus majestades de oriente La señora Potter no es exactamente Santa Claus. De momento os digo que me tiene alucinada con sus personajes, ya veremos como sigue.

Como son unas seiscientas páginas tengo pensado leer entre medias Un café en Autodefiniciones de Laura Busom, un libro precioso que me envió su autora hace poco y que promete traerme buenas historias, ya os contaré que tal están.


   

  


Y vosotros, ¿cómo empezáis febrero?